El ritmo

El ritmo es algo así como la sensación de velocidad o intensidad que se dota a un texto. Puede ser lento, mortecino, rápido, cadencioso o chispeante. El ritmo es adecuado cuando la música secreta funciona bien, cuando la longitud de los párrafos es la pertinente, y cuando las subidas y bajadas de entonación concuerdan con el contenido argumental.

Un posible ejemplo de la adecuación entre el ritmo interno de la escritura y el argumento global es el resumen que encabeza la comunicación presentada al II Congreso Pioneros, celebrado en Madrid entre el 8 y el 9 de mayo de 2015.

II Congreso Nacional “Pioneros de la arquitectura moderna española: aprender de una obra”. Fundación Alejandro de la Sota, 8 y 9 de mayo de 2015, Arquerías de Nuevos Ministerios, Madrid.

LA FRAGILIDAD DE UN NIDO. Estación de servicio en Doctor Esquerdo, Madrid

Blanco Agüeira, Silvia

Río Vázquez, Antonio

En ocasiones, surge la oportunidad de volver a alguna de esas joyas arquitectónicas que no tuvieron gran repercusión editorial en su momento. Extremadamente vanguardistas y personales, pocos se reconocían en ellas, salvo un pequeño corro de locos atraídos por la modernidad menos ortodoxa. Nervios estilizados que se engarzaban en el aire y que se recortaban sobre el cielo o que se presentan de repente iluminados en la soledad de la noche acabaron por relacionar la obra de Juan Pedro Capote Aquino (Málaga, 1928) con los territorios creativos y sugerentes de la libertad de acción.

Los programas de las estaciones de servicio se convirtieron para el arquitecto en un lugar idóneo para experimentar la solidez y la fragilidad del nido del que nos hablaba Alejandro de la Sota. No fueron ocasiones para excesos estelares, menos aún para la obtención de medallas, sino que se transformaron en ejercicios capaces de seducir la mirada del espectador sensible. Algo tan simple como cubiertas ligeras, bajo las que había surtidores, aportaron modelos claros de éxito y decisiones valiosas que iban mucho más allá del uso previsto. Las gasolineras levantadas a principios de los años sesenta en las madrileñas calles de María de Molina y Doctor Esquerdo aportaron frescura arquitectónica y también representativa, aunque ninguna de ellas haya logrado sobrevivir al paso del tiempo. Ambas han quedado ocultas bajo la envolvente de una conocida multinacional de hidrocarburos, su actual propietaria, transmutándose en arquitecturas ausentes. La investigación de la segunda de las propuestas, la ubicada en la calle Doctor Esquerdo, es especialmente atractiva: el interés por la ordenación del vacío, la administración austera de las estructuras, su economía constructiva y la creatividad en la disposición de las piezas hacen de ella un ejemplo pedagógico para las futuras generaciones. Su análisis crítico se plantea como el objetivo principal de la comunicación, en la medida en que permita establecer paralelismos con valores y estrategias vigentes en la actualidad.

Juan Pedro Capote triunfó en diversos concursos durante su etapa estudiantil, y continuó ganándolos cuando inició su carrera profesional, tras establecer interesantes alianzas de colaboración con colegas como Fernando Higueras o José Serrano-Suñer, junto al que diseñó las dos estaciones de servicio anteriormente mencionadas. La desaparición progresiva de sus proyectos en las revistas de arquitectura coincidió con su alejamiento de la obra pública y del reconocimiento general, a pesar de mantener intacto su nivel de pasión en todas las actividades que emprendió. La comunicación pretende mostrar los instrumentos del proceso de proyecto que llevaron a Capote a saber situarse de lleno en la mentalidad del usuario y a lograr de forma natural la mejor actuación con la menor intervención posible. Hoy en día a eso se le denomina elegancia y creatividad, pero en los sesenta, estas operaciones arquitectónicas solo sirvieron para calmar la satisfacción personal de sus autores y que para que estos sonriesen secretamente victoriosos tras mantener inalterable su singular e intransferible vocabulario arquitectónico.

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Documentación

Nos definimos por lo que estudiamos e investigamos. Durante este proceso nos conocemos más a nosotros mismos, de ahí que debamos aportar a la tesina un punto de vista distinto, original o revolucionario, o bien tratar asuntos novedosos sobre los que existe poca literatura especializada. En esta relación entre el tema y el enfoque elegido es donde se define nuestra personalidad intelectual.

En cualquier caso, es preciso documentarse siempre. La apatía debe evitarse: la búsqueda y organización de la información significa profundizar en lo que conoces o crees saber.  Se deben recopilar todos los datos y opiniones que puedan ser relevantes para el tema elegido. Se incluyen aquí libros o artículos leídos, exposiciones sobre el arquitecto o período tratado, la visita a una obra… No hay que olvidarse de que aunque las afirmaciones sean novedosas, éstas han de documentarse siempre, apoyándose en datos y hechos.

índice preliminar

A estas alturas es necesario hacer un esquema preliminar de los puntos a tratar. Así pues, debéis elaborar un guión, un esqueleto argumental que os facilitará el desarrollo correcto de la tesina sin caer en divagaciones inútiles.  Por lo tanto, debéis adoptar el orden narrativo habitual compuesto de:

– Introducción

– Desarrollo

– Desenlace/Conclusiones

Sólo así podréis trabajar con facilidad, es decir, explicar vuestro planteamiento inicial, mostrar los detalles de vuestro tema y finalmente, reconducirlos hacia una recapitulación final. En este esquema tendréis además que prestar especial atención a los títulos, que se convertirán en el escaparate de toda la información que albergan en su interior. Es interesante lo que afirma Antonio Bonet Correa sobre esto: «En un trabajo, el título y los subtítulos son esenciales. Si se acierta con la portada se tiene ganado de antemano al lector posible. Los epígrafes hacen que el contenido del texto resulte más claro para aquellos que se interesan por el tema» .

Desde luego, es necesario elegir un buen título general para la portada de la tesina, aunque ello no sea una tarea fácil pues debe  cumplir dos cometidos:  mostrar claramente el contenido del trabajo y atraer la atención del lector. Por esa razón, trabajaremos con un título provisional y, cuando el escrito esté acabado, se buscará el  definitivo.

ENTREGA 5º CURSO: JUEVES 29 NOVIEMBRE

ÍNDICE PROVISIONAL

Citar

¿Por qué citar? Como dice Fernando Savater: “Hay dos razones: la modestia y el orgullo. Se cita por modestia, reconociendo que el acierto que se comparte tiene su origen y que uno llegó después.  Se cita por orgullo, ya que es más digno y cortés enorgullecerse de las páginas que uno ha leído que de las que ha escrito.  Lo miso que el viajero habla de lo que vio en sus travesías, lo mismo que el cazador exhibe las cabezas disecadas de sus mejores piezas, lo mismo que el paseante junta las flores que ha encontrado en un ramillete y lo ofrece a la persona querida,  citar es otra forma de decir ‘no he vivido en vano’ (en este caso, ‘no he leído en vano’) y también ‘estaba pensando en ti’”.

SAVATER MARTÍN, Fernando:  Diccionario filosóficoBarcelona; Planeta, 1999.

 

Propuesta de tesina

1. Lo primero que debemos indicar es el objetivo de nuestro estudio: qué pretendemos estudiar y cómo. En caso de que nuestro trabajo de investigación plantee una hipótesis, debemos formularla aquí. A continuación, resulta apropiado clasificar nuestra tesina según la forma de recopilar y manejar la información, así como por la metodología que pretendemos emplear.

2. El siguiente paso supone delimitar el marco espacial y temporal que comprende la investigación.
3. El tercer punto, y quizá el más importante consiste en indicar cuál es la relevancia que para nosotros tiene el tema:
– ¿Por qué nos interesa?
– ¿Qué novedad aporta?
– ¿Qué otros estudios se han realizado sobre el tema?
4. Una vez realizado lo anterior, debemos indicar las fuentes que vamos a emplear, y que podemos clasificar en:

-ORALES (Testimonios directos: entrevistas, etc.)

-ESCRITAS (en especial, fuentes bibliográficas,  hemerográficas y archivísticas).

-AUDIOVISUALES (Películas, documentales, etc.)

-GRÁFICAS (Planos, dibujos, etc.)

-INTERNET

5. Por último, debemos indicar una bibliografía preliminar, organizada en libros, artículos y enlaces a Internet.
Es importante que no haya un número de enlaces a Internet  demasiado elevado. Su especial dinamismo hace que su recopilación y conservación sea problemática (una página web puede desaparecer de la red con la misma facilidad con la que aparece).

Ideas clave

  • Elegir un tema pequeño, muy acotado en el tiempo y en el espacio.
  • Que el tema nos agrade, que pueda sernos útil y que tengamos fácil disponibilidad de fuentes.
  • Escribir las ideas que vayan apareciendo en nuestra mente, sin consideraciones de forma o metodología. Así, se conformará un volumen de trabajo sobre el cual introduciremos mejoras, cambios y transformaciones.
  • Escribir de más. Es más fácil resumir que generar más ideas.
  • Buscar un tema original, poco trillado.
  • No se requiere en la tesina la presencia obligatoria de una hipótesis, aunque resulte lo más práctico. En términos simples, se puede afirmar que una hipótesis plantea una pregunta. En este caso, el objetivo de la tesis es comprobar la veracidad de dicha hipótesis.